¿Por qué dos coches pueden tener consumos distintos?

Tanto si eres amante de los viajes como si utilizas el coche para trabajar, llevar a los niños al colegio, ir a la compra o cualquiera de tus actividades diarias, seguro que más de una vez te has preguntado por su consumo. Todos nos preguntamos alguna vez por qué nuestro vehículo gasta tanto combustible o cómo podemos hacer para que este gasto sea menor.

Existe multitud de factores que pueden hacer que tu coche consuma más combustible de lo que te gustaría. Algunos de ellos son intrínsecos al vehículo que utilices y no se puede incidir sobre ellos, pero hay otros que están estrechamente relacionados con tu forma de conducir.

Factores asociados al vehículo

Hay una serie de factores que una vez adquirido tu vehículo no vas a poder controlar, como son la potencia del motor, la temperatura a la que éste funcione o la estructura.

El fabricante te indica cuál es el consumo promedio por cada cien kilómetros, por lo que siempre podrás valorarlo antes de comprar tu coche. Pero esto es algo que puede controlarse de forma periódica. ¿Cómo hacerlo? Únicamente necesitamos seguir cuatro pasos:

Primero debes llenar el depósito, posteriormente poner el cuentakilómetros a cero, el tercer paso es, simplemente, conducir. Para finalizar, vuelve a llenar el depósito.

Los litros de este último repostaje serán los que hayas gastado en tu ruta, por lo que si multiplicas esta cantidad por cien y la divides entre los kilómetros que hayas circulado, obtendrás el gasto medio por cada cien kilómetros. ¿Continúa dentro de los parámetros del consumo que indica el fabricante?

Factores de conducción

Este segundo punto es sobre el que puedes incidir, por lo que veamos ahora estos consejos para optimizar el consumo de combustible.

Utiliza bien las marchas

Sal siempre en primera, pero utiliza esta marcha solamente para eso. Al cabo de unos dos segundos cambia a segunda.

Si conduces por carretera, utiliza marchas largas y una velocidad constante. Selecciona la velocidad de forma que no utilices más del 10 % del recorrido del pedal del acelerador para mantenerla.

En las subidas reduce una marcha para no necesitar pisar tanto el acelerador y en las bajadas acelera muy poco. De esta forma, no consumirás prácticamente nada.

Aire acondicionado

El aire acondicionado funciona gracias al combustible, por lo que utilizarlo únicamente cuando sea necesario también te ayudará a ahorrar.

Cuida tus neumáticos

Utilizar los neumáticos adecuados y mantener siempre la presión correcta hará que la resistencia del asfalto sea menor y disminuirá el consumo.

Conduce con suavidad

Ten cuidado con los acelerones y frenazos, puesto que disparan el gasto de combustible. Busca una velocidad uniforme y conduce de manera que controles lo que sucede en la carretera desde cierta distancia. De esta forma, tendrás espacio suficiente para reaccionar y no necesitarás frenar de forma brusca.

Cargas innecesarias

Cuanto más peso soporte el vehículo, mayor cantidad de combustible consumirá. Controla las cargas innecesarias del vehículo para no necesitar preocuparte por este punto.

Sigue estos consejos y en muy poco tiempo notarás cómo has reducido el consumo

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