Cómo cuidar tu coche y conservarlo más años

Si quieres sacar el máximo rendimiento posible a tu coche y conseguir que te dure muchos años, deberás empezar por cuidar bien la pintura, que tiende a deteriorarse por los estragos que hacen los rayos de sol en verano, los insectos que en carretera se quedan adheridos a la carrocería y las corrosivas deposiciones de los pájaros. Para frenar el deterioro lo mejor que puedes hacer es dar una capa de cera un par de veces al año para impedir que la humedad penetre en las entrañas de la chapa. También es bueno que lo laves a menudo para evitar la corrosión que la suciedad suele generar.

Ten mucho cuidado a la hora de conducir tu coche, sobre todo en el momento de aparcar, instante en el que necesitas estar sumamente atento y concentrado para no darte esos golpes tontos que hacen que se resientan la chapa del vehículo y las paredes de tu plaza comunitaria de parking. Lo mejor es que pongas las pertinentes protecciones en las columnas o los tranquilizadores topes de estacionamiento que puedes encontrar en Parkingfacil.es a precios razonables.

La presión correcta en las ruedas

Conviene que no te olvides de controlar los líquidos del vehículo: aceite, frenos y agua. Para evitar problemas serios tienes que asegurarte de que los tres se mantienen entre el mínimo y el máximo que en cada uno de los casos recomienda el fabricante.

Por supuesto, las ruedas son muy importantes. Tienen que llevar la presión adecuada para que no sufran un desgaste excesivo que pueda terminar acortando su vida media y poniendo en peligro tu seguridad y la de quienes te acompañan.

También tienes que estar atento al embrague, intentar corregir esa tendencia que tienen muchos conductores de mantenerlo pisado a fondo más tiempo del estrictamente necesario. Suele ocurrir en los semáforos; cuando aparece el color rojo, momento en el que, en vez de poner punto muerto, en ocasiones, de forma inconsciente, se opta por mantener el embrague pisado a fondo, sometiendo al pedal a una presión innecesaria que pasado algún tiempo podría degenerar en algún tipo de avería.

Mucho ojo con el invierno y las bajas temperaturas

En invierno hay que tener en cuenta algunos otros asuntos, como por ejemplo, la conveniencia de dejar pasar un minuto desde el momento que se acciona el contacto hasta que el vehículo inicia la marcha. Tener esta precaución resulta vital en los casos en los que se registra una temperatura muy baja. Que transcurra ese minuto es importante porque hay que dar tiempo a que todos los líquidos del coche alcancen una temperatura óptima antes de ponerse a acelerar iniciando la marcha.

Por último, recuerda la conveniencia del líquido anticongelante para el circuito del agua. Se trata de un líquido que en todos los casos hace bien al coche y que, en invierno, resulta imprescindible para aquellos que se encuentran en lugares en los que hay temperaturas muy bajas. Olvidar el anticongelante podría resultar letal; sinónimo de avería excesivamente grave y cara.

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