La vaina, un elemento clave en las armas modernas

El origen de la vaina o casquillo se cree que se sitúa entre finales del siglo XVI o principios del XVII cuando el rey Gustavo Adolfo II de Suecia, conocido como Gustavo Adolfo el Grande, incluye la bala dentro de un estuche de papel que también contenía la pólvora negra. A lo largo del siglo XIX, la bala esférica que se utilizaba hasta entonces acaba siendo sustituida por el ojival y se aplican mejoras como la invención de la vaina metálica y la inclusión de cápsulas iniciadoras de diferente percusión (con percutor y espiga, anular, interna y percusión central externa).

Actualmente es una de las partes fundamentales  del cartucho de armas de fuego modernas.

Actualmente, es una de las partes fundamentales del cartucho de armas de fuego modernas, sin embargo, su aparición no fue inmediata, sino que fue la evolución paulatina de una serie de ideas previas influenciadas por la ciencia y tecnología de su tiempo que acabó por culminar en el logro que conocemos hoy día.

Las vainas de cartuchos están compuestas por una estructura metálica generalmente fabricada en latón (aleación de 3/4 partes de cobre y 1/4 parte de cinc) que incorpora todas las partes del cartucho, como son la pólvora, la bala y el fulminante. Su función, además de la de ser un depósito hermético que contiene los elementos que forman el cartucho, es obturar la recámara del arma al disparar. Con esto se consigue “obligar” a todos los gases que se generan en la combustión a impulsar el proyectil o bala a través del cañón del arma.

Algunas de las características de las vainas son, además de las que ya te hemos mencionado:

 – Cierra herméticamente la recámara del arma, impidiendo la fuga de gases.

 – Deben ser capaces de resistir altas presiones que se desarrollan en su interior.

 – Permite el tiro de repetición y automático en las armas que lo permitan.

Partes de una vaina

A continuación, te citamos las partes más importantes de una vaina:

Cuello: es la parte mas elástica de todas cuantas forman la vaina, ya que debe ajustarse perfectamente a la recámara.

Culote: por su parte, el culote debe ser extremadamente duro para soportar las elevadas presiones ejercidas por los gases cuando se realice el disparo.

Cuerpo: es el envase contenedor de los elementos que forman la bala.

Además, las vainas pueden reutilizarse siempre y cuando sean de buena calidad y dependiendo de varios factores. Por ejemplo, la recámara del arma debería estar en las mejores condiciones posibles, ya que cuanto más ajustada esté menos desperfectos sufrirá la vaina. También debemos prestar especial atención y moderar el uso de cargas máximas de manera habitual, ya que su vida útil desciende muy rápido. Y, por último, la cota de fijación es uno de los motivos que más provoca la dispersión y debería estar dentro de unas cotas admisibles.

Debido a lo que te acabamos de decir, no es raro ver a los tiradores después de una competición lanzándose ávidamente a recoger las vainas expulsadas después de la recarga.

En definitiva, estas son solo algunas muestras de lo mucho que las vainas de cartuchos han influenciado en el armamento moderno.

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